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(Fotos:) Estrenada “Historia de Venezuela” en Caracas

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El martes 4 de diciembre estrenamos en Caracas “Historia de Venezuela”, el cine-ensayo que realizaron Jesús Reyes y Thierry Deronne, ambos formadores integrales de la Escuela Popular y Latinoamericana de Cine, TV y Teatro. En preámbulo se proyecto “Acuse de recibo”, la ultima “Carta a África” de Hugo Chavez. Gracias a Soledad Kalza. Emotivo debate con lo(a)s compas de la Plataforma Campesina sobre como sacar la Historia del pasado. Con ello(a)s nuestra Patria bolivariana entra otra vez en un compás de mucha cancha revolucionaria, las cosas se mueven rápido, ya sabemos lo que podemos hacer. Fotos: Yrleana Iruany Gómez

 

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#CaraACara con el cineasta Jesús Reyes, codirector del documental “ Historia de Venezuela”

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Historia de Venezuela parece el nombre de una materia de bachillerato, pero ahora es también un documental al que sus directores, Jesús Reyes y Thierry Deronne catalogan como “una película política experimental”.

Reyes, un cineasta egresado de la Universidad Experimental de las Artes, fue entrevistado por LaIguana.TV en torno a este filme y al trabajo que, en general, viene realizando el equipo del que forma parte.

Historia de Vzla FinalEspañol“Es experimental porque basamos nuestras ideas como realizadores en los planteamientos que se han trabajado desde el Nuevo Cine Latinoamericano, desde los años 60. Creemos, como dice Althusser, que la técnica es ideología. También nos basamos en esa pequeña frase de Simón Rodríguez ‘inventamos o erramos’. Hay un cine que busca repetir un mismo patrón espacial y temporal, nosotros tratamos de encontrar un nuevo tiempo y espacio, conectando por secuencias diferentes acontecimientos que han sido muy importantes en la historia de Venezuela”, explica.

El documental, que dura aproximadamente una hora, incluye imágenes tomadas de películas de diversos momentos en los que se ha tocado el tema del petróleo y sus implicaciones en la historia nacional. “También rememoramos algunas fechas importantes, como 1819 con Bolívar y la hazaña del Paso de Los Andes. A través del diario del Libertador nos conectamos con las sensaciones que esto podía generar no solo para Venezuela sino para toda América Latina. Otra fecha importante es 1999, la llegada de Hugo Rafael Chávez Frías. Dentro de la película se busca la conexión entre ambas fechas. Por eso decimos que es una película política y experimental. Quizá es un poco osada, pero por eso decimos que estamos en el camino de ‘o inventamos o erramos’”.

En la cinta se incluyen 280 rostros en blanco y negro que recuerdan el mestizaje que se ha experimentado en Venezuela. “Estamos en búsqueda de un cine popular, de la reivindicación de la identidad de las personas. En el cine comercial, la gente de los barrios, los campesinos siempre están desfigurados. Nosotros, de forma crítica, buscando dentro de la historia y reflexionando como realizadores, decimos que no puede ser que los sectores populares siempre sean sinónimo de violencia o de oscurantismo. No puede ser que la mujer esté restringida a un rol secundario cuando nosotros hemos visto, en medio de este proceso revolucionario, que la organización general de todo depende de las mujeres. Se trata de trabajar junto al pueblo para dejar un mensaje no solo a Venezuela, sino también a todos los sectores que están pendientes de una comunicación alternativa. Frente a lo que se transmite por el cine comercial, nosotros tratamos de ofrecer otro punto de vista”.

-Cuando dices nosotros, te refieres a un equipo en el que también está Thierry Deronne, un cineasta de origen belga con muchos años en estas tierras y ha sido profesor de la Universidad Bolivariana de Venezuela y de la Unearte. ¿Cómo ha sido para ti, un joven venezolano, trabajar con este “venezolano reencauchado” que es Thierry?

-Hay algo muy curioso con Thierry, y es que él ha vivido más tiempo en Latinoamérica que en su país natal. Se siente demasiado conectado con la historia de Venezuela y del continente en general. De hecho, el trabajo de la Escuela Popular de Cine comienza hace más de 20 años en Nicaragua, con la Revolución Sandinista. Thierry expande y hace sentir su visión a través de la investigación, es un hombre muy, muy, muy preparado y totalmente entregado a la construcción de un nuevo imaginario comunicacional que debe responder a la emergencia. Si vemos un canal X, que no vamos a mencionar para no hacerle publicidad, que repite todo lo que nos ha estado oprimiendo como pueblo, luego de analizar sus contenidos debemos hacer algo diferente. Ese es el punto al que nos llama Thierry, nos pregunta: “¿qué vamos a hacer, vamos a repetir o vamos a experimentar? Puede que fracasemos, pero la lucha es luchando”.

-Ustedes se han apoyado mucho allí en la escuela del cineasta cubano Santiago Álvarez, figura fundamental de este tipo de cine en América Latina…

-Sí, Santiago Álvarez fue un hombre muy especial. Trabajó muchos años en una televisora como mezclador, ponía música. Luego de la Revolución cubana tuvo la oportunidad de experimentar con el formato audiovisual. Durante el período especial, cuando no se encontraba la cinta para filmar películas, él dijo que se podía hacer documentales con fotos. Él supo que podemos combinar imagen y sonido y dar mensajes extras, a través del montaje y de la significación abarcar un mensaje que no está en la imagen ni en el sonido por sí solos sino en la relación de los dos. Santiago lo logró fijándose en la escuela de los rusos como Dziga Vértov, Serguéi Eisenstein, Les Kuleshov, que venían de un proceso revolucionario fuerte e intenso. Santiago Álvarez es una referencia fundamental para nosotros y debería serlo para todo aquel que quiera hacer una noticia de tipo diferente. El punto clave es revelar la contradicción. Eso es lo que permite crecer. Si tapas la contradicción no vas a poder crecer. Si planteas que el mundo es plano y que todo lo que pasa en un gobierno o en un pueblo es feliz estaremos cayendo en la trampa del cine hollywoodense, donde hay un conflicto y, al final, todo termina resuelto con un beso de amor. Es un imaginario que tenemos que ir deconstruyendo. Por eso nos basamos en el Nuevo Cine Latinoamericano, donde buscamos finales abiertos.

-En la nota de prensa de la presentación de la película dicen que esta obra “se alza contra el presentismo oscurantista”. ¿De qué se trata eso?

-Bueno, es un planteamiento meramente de Thierry, pero puedo tratar de desarrollar la idea. Los venezolanos tenemos el problema de olvidar demasiado rápido. Por ejemplo, nosotros no podemos olvidar los cambios que Chávez hizo. No podemos olvidarnos de todos los esfuerzos que hace el presidente Nicolás Maduro. Reconocemos que hay contradicciones y que estamos frente a una guerra económica. También reconocemos que hay muchos funcionarios del gobierno con la mano metida dentro de cosas. Pero no podemos olvidar que miles de personas entraron a la educación  superior gracias a Chávez. Buscamos reflejar eso dentro de la película. Por eso hacemos paralelismos. A Bolívar lo trataban de “César sanguinario” y algo parecido le ocurrió a Chávez. Decían que era un dictador, un opresor, que quería convertir a Venezuela en otra Cuba. No se dan cuenta de que fue un hombre que generó un cambio radical no solo en Venezuela ni en Latinoamérica, sino en el mundo.

-Ustedes han tenido participación con anteriores películas y van a tenerlo con Historia de Venezuela, en festivales internacionales, ¿cierto?

-Sí, el año pasado presentamos Hasta enterrarnos en el mar, este año presentamos Memorias del cielo e Historia de Venezuela en el 35 y 36 Reencuentro del Cine Latinoamericano, en Burdeos, Francia. Es una alianza que se hace con  los organizadores de ese festival FAL 33 (France Amérique Latine 33) que permite que cada país envíe un representante.  La gente se queda impresionada porque la información que les llega es que en Venezuela hay guarimbas, es un campo de guerra, la gente se muere de hambre, no hay salud, la economía está por el piso… Algo de cierto hay, pero cuando ven todo lo que se refleja en las películas cambia su percepción. Por ejemplo, Hasta enterrarnos en el mar muestra como cierto sector de Maracay se organiza para seguir adelante a través de sus consejos comunales. Se ve como mayormente son las mujeres las que mantienen la organización. La gente queda sorprendida. En el caso de Memorias del cielo, que se refiere a un barrio de Los Magallanes de Catia, pasa lo mismo. La gente se sorprende porque está convencida de que en los barrios solo hay violencia y delincuencia. Presentamos otra cara del barrio, que es el deporte, la gente que trabaja, la gente que lucha, quienes explican de lleno el tema de la violencia. Porque una cosa es hablar de la violencia de manera externa, y otra es hacerlo de manera interna, buscar la causa y el efecto, lo que genera. Reflejar eso a través del audiovisual es súper excelente porque la gente puede tener otra idea de lo que es Venezuela.

-¿Dónde puede verse la película Historia de Venezuela?

-Sí, como son películas independientes que no generan ganancias por taquilla no se pueden ver en salas comerciales. Por AlbaTV es posible verla. Otra opción es estar pendientes de los anuncios que se hacen en el blog de la Escuela Popular de Cine y TV (https://escuelapopularcineytv.wordpress.com/) sobre las presentaciones que hacemos en sectores populares. Mientras tanto, tenemos participación en festivales como el de Santiago Álvarez, y seguimos produciendo. Estamos trabajando en reportajes sobre los problemas del sector campesino y estamos produciendo un largometraje sobre las comunas que estará listo en 2019.

(Clodovaldo Hernández / LaIguana.TV)

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Formación teatral en tiempo de colapso

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September 28, 2018, por Julián Boal*

Ilustración: Mariana Escobar 

El problema, casi insoluble, consiste aquí en no dejarse idiotizar ni por el poder de los otros ni por la impotencia propia

T. Adorno, Minima Moralia

En el encuentro internacional de Teatro del Oprimido realizado en la Escuela Nacional Florestan Fernandes (ENFF) en junio de 2016, una centena de militantes y artistas de Brasil tuvieron la oportunidad de conocer mejor el proyecto de la Escuela de Teatro Político construida por el Movimiento Popular La Dignidad, de Argentina. En esa escuela, profesores de teatro enseñaban formas políticas a alumnos que durante el proceso se iban politizando para fortalecer el frente cultural del movimiento.

Al interés específico por lo cultural se sumaba la admiración por la forma “táctica-organizativa” del Movimiento. En los territorios en los que La Dignidad participa, crea en la población modos de organización que son directamente formas de reproducción de la vida que no están mediadas por el Estado o por el mercado. El Movimiento ayuda en la construcción de poder popular haciendo que los habitantes de los barrios periféricos sean quienes creen las estructuras que precisan para poder vivir; estructuras bajo formas de cooperativas de trabajo. Estas cooperativas pueden ser las más diversas: comedores, servicios para recoger la basura, policlínicas… Esta construcción siempre se realiza teniendo como perspectiva que las cooperativas sean al mismo tiempo lugares de politización. Por ejemplo, existen jardines de infantes que son un programa del gobierno y que están gestionados por el movimiento, que son abiertos a los niños y niñas del barrio e independientemente de que sus familias pertenezcan o no al movimiento, padres y madres son invitados cada dos semanas a asambleas donde se discute el modelo pedagógico de las escuelas. Estas familias pueden también ayudar en la construcción de la escuela, sea reparando algo o ayudando en la limpieza. Pero eso es solamente un ejemplo de cómo funciona una estructura; sería necesario más espacio para explicar cada una de ellas y cómo funcionan, creando lo que podría llamarse un ecosistema de servicios públicos autogestionados.

La población tiene que participar en esas estructuras, en un proceso de co-creación permanente, para así lograr que ya no tengan que conformarse en la pasividad del ciudadano frente a los servicios del Estado, ni en la competencia de todos contra todos impuesta por la necesidad de vender su fuerza de trabajo al precio más alto posible para adquirir al precio más bajo posible las mercancías necesarias para su reproducción.

Muy impresionados con ese modelo, varios militantes y artistas brasileros vinculados al teatro, decidieron hacer algo similar en sus ciudades. De ese encuentro nacieron escuelas en Brasilia, Santa Catarina y en Río de Janeiro. En esta última se enfocará el artículo.

La Escuela de Teatro Popular (ETP) de Río de Janeiro nació en abril de 2017 sabiendo que no podía replicar el modelo argentino. La falta de un movimiento social del tamaño de La Dignidad operando en Río de Janeiro, así como de un movimiento que actuase de la misma manera, provocaba la imposibilidad de hacer de la escuela un espacio de politización que sirviese para la construcción de un frente cultural.

El proyecto fue entonces no hacer la escuela de un movimiento sino una escuela con y para movimientos sociales, en el intento de generar que cada participante se pueda formar en tanto multiplicador para regresar a su espacio de militancia y contribuir con las tareas culturales propias de su movimiento.

La ETP quería ser construida con los movimientos sociales, pero también de cierta forma, contra ellos. En Brasil, los movimientos sociales tienen una larga tradición de uso de lenguajes artísticos. Sin embargo, ese uso tiende, en la mayoría de las veces, a reducir el arte a un momento de diversión y hacer de él un elogio ininterrumpido del pueblo o del propio movimiento, negando desde el principio su capacidad de explorar lo negativo.

La ETP nació apostando a que el arte pueda ocupar un lugar central en tanto herramienta política. Crear una pieza de teatro con vocación crítica presupone: juntar personas con cierta regularidad, en un lapso grande de tiempo para que, en una forma que no respete la división social del trabajo donde cada cual se mantiene dentro de los límites de su especialización, puedan producir colectivamente, inventar escenas que intenten dar cuenta de cómo hoy la opresión se configura. Si este trabajo es hecho con cierta seriedad, puede convertirse en una actividad con un potencial de politización que no puede ser relegado a la diversión del final de una fiesta.

Generalmente, las prácticas artísticas de los movimientos sociales, son extremadamente positivas, colocando solamente en escena personajes sin ninguna falla que se confrontan de forma unilateral con personajes que son la encarnación del mal. Estas prácticas, más allá de mantener un parentesco no reconocido con el realismo socialista estalinista, por más de que digan lo contrario, son extremadamente idealistas. Tomemos aquí un ejemplo concreto muy representativo, realizado por un movimiento por el cual tengo el mayor respeto. En el escenario tres adolescentes discuten sobre ir o no a una fiesta hasta la llegada de la policía que mata aleatoriamente a uno de ellos. La madre entra, se lanza al cuerpo del hijo muerto y luego se levanta declamando un poema que comienza con el siguiente verso: “Soy madre pero no voy a llorar. Yo voy a luchar”.

Esa escena es extremamente idealista em varios sentidos. Idealista en el sentido que muestra una forma falsa de lo real, la muerte de un hijo es traumatizante. Sin contar que hay innumerables condicionantes que imposibilitan concretamente que millares de madres puedan sumarse a la lucha. No se pasa sin mediaciones del luto a la lucha. De lo contrario en Brasil, que tiene 130.000 asesinatos por año, ya hubiese habido hace tiempo una legión de padres y madres levantándose contra la violencia policial. Idealista en el sentido que presenta un ideal, ideal que puede ser entendido como muy represivo. ¿Y si no te conformas con la orden de no llorar? ¿Qué sucede cuando sos una madre que llora por su hijo y no conseguís sumarte a la lucha? ¿Serías aún buena y suficiente para el movimiento? Idealista en el sentido que es subjetivista. Lo que importa en esa escena es la capacidad del sujeto en reaccionar, en tener resiliencia. La sociedad se pierde en el fondo y pierde espesura, todo acaba tomado por la figura de ese individuo heróico, que si miramos bien parece ser un pariente no tan lejano del emprendedor solitario capaz de transformar todos los limones que la vida le da en sabrosas limonadas, vendidas a precios que desafían toda competencia.

Lo que nortea el proyecto político de la Escuela es que el teatro tenga todavía, haciendo una apuesta a lo negativo como fuerza promotora tanto de reflexión como de acción, una capacidad formativa a ser plenamente reconocida por los movimientos sociales.

Concretamente, la ETP comenzó siendo integrada por cinco movimientos sociales diferentes (Movimiento Sin Tierra, Movimiento de Trabajadores Sin Techo, Levante Popular de la Juventud, Calle-Juventud anticapitalista, Movimiento Nacional de Lucha por la Vivienda). Nuestro primer módulo fue sobre la dramaturgia política “clásica” brasilera, o sea aquella que comenzaba con Ellos no usan Black-Tie de Gianfrancesco Guarnieri, primer pieza teatral en tener protagonistas de la clase obrera. Esta pieza fue fundadora de una nueva dramaturgia en Brasil e inició una secuencia donde los escenarios brasileros se politizaron al intentar representar la nación y sus contradicciones en escena. Sin embargo, por ser escrita como un drama, si bien el tema era la huelga, su forma hacía que lo que fuera tratado fueran las relaciones interpersonales dentro de una familia. Lo político del tema, el texto resbala al moralismo impuesto por la forma. El hilo rojo del módulo era entonces cómo los dramaturgos brasileros encararon el desafío de la superación del drama aproximándose a las formas del teatro épico. En el segundo módulo, fuimos directo a la “fuente” y estudiamos Brecht. Nuestra atención estaba principalmente en la forma que el tuvo de abordar la militancia y sus contradicciones, prestando especial atención a las obras que no son las más conocidas como La Madre o La Decisión. En el tercer módulo, en el que aún nos encontramos, trata más del Teatro del Oprimido. Está orientado en intentar la construcción de teatro-foros que no respeten su esquema dramático clásico, todavía muy vinculado al drama. Intentamos crear otros modelos que retraten las contradicciones estructurales haciendo que la opresión, en innumerables casos, no divida la sociedad en una dualidad donde el opresor y el oprimido sean grupos absolutamente distintos y estancos. En otras palabras, más que hacer teatro- foros donde dos antagonistas se confronten sin mediaciones, lo que interesa es intentar percibir cuáles son las contradicciones concretas dentro del campo de los propios oprimidos que hacen que éstos se vuelvan, aunque involuntariamente, los estragos de la opresión. La pregunta de nuestros foros puede ser resumida en una sola: ¿qué es lo que hace a las alianzas tan difíciles?

Brasil se encuentra, desde el golpe de 2016, en una tormenta que parece no tener fin. El deterioro de la vida es palpable, más en la ciudad de Río de Janeiro, capital fallida de un estado fallido por políticas de exoneraciones masivas a empresas. Según datos oficiales (1), la extrema pobreza se triplicó en un año. Río de Janeiro también fue el escenario de ejecución de Marielle que sirvió para justificar, en una ironía de mal gusto extrema, la intervención militar contra la cual ella había luchado. La Ciudad Maravillosa también vio las llamas consumiendo el Museo Nacional.

Pero aún así, en un cuadro que parece de ruinas, nuestra Escuela insiste en construirse. Los participantes sufren en su piel las opresiones contra las que luchan, en el escenario o fuera de el. Muchos de nosotros vivimos en las ocupaciones, urbanas o rurales. Los estudiantes que están con nosotros no están ajenos a la degradación de la vida que se manifiesta tangiblemente en ellos (“mi padre ya me avisó que no iba a pagar mis estudios. A mi hermano le pagó, pero con la situación del local, voy a tener que trabajar en vez de estudiar” me dijo recientemente uno de ellos).

La apuesta inicial no se realizó. No somos una escuela de los movimientos, somos un grupo de militantes de varios movimientos sociales con una actuación que puede considerarse grande visto nuestro tamaño. Nos reunimos por lo menos una vez por semana, hacemos representaciones en las ocupaciones, en vestibulares (2) populares, en debates políticos, en las calles durante las marchas, ofrecemos talleres para movilizaciones sociales. En este año, nuestro gran evento será la organización de una Feira Carioca de Opinión, homenaje a los 50 años de la Feria Paulista de Opinión (3) y, principalmente, denuncia contra el mantenimiento de la dictadura a través de las elecciones de las que probablemente seamos testigos. Durante dos días, nuestro evento reunirá doce colectivos teatrales que responderán teatralmente la mesma pregunta de hace 50 años atrás: ¿Qué pensás del Brasil de hoy?

Somos activos.

Sin embargo, es verdad que esta situación nos atraviesa. Nuestros participantes tienen que trabajar, estudiar, militar y tantas otras cosas más. Río es una ciudad inmensa con pésimo transporte público. Los domingos, algunos pasan más de cuatro horas transportándose para participar de la Escuela. El asesinato de Marielle pesó mucho en todos, pero especialmente en los jóvenes que habían apoyado su campaña. Aunque comencemos con los juegos teatrales, la sensación de estar en un paisaje de niebla sin ver ninguna perspectiva no nos abandona.

¿Por qué entonces seguir? ¿Por qué creer que el escenario puede hacer una diferencia en este tiempo en que el poder parece prescindir hasta de la hipocresía? Además del hecho de que nos gusta reunirnos, encontrarnos con el público, ¿qué justifica, de hecho, nuestra existencia? Para estas preguntas no tengo una respuesta definitiva. Solo una apuesta a la esperanza paradójica que somos capaces de crear. Nuestras escenas, por más atormentadas que sean, a veces consiguen ser bellas. En esa belleza veo la prueba de que aún somos capaces de pensar, de sentir y de representar en un sistema hecho para devastarnos. Y si esa capacidad todavía resiste en nosotros, muchos de nosotros, siendo aquellos que ya deberíamos estar molidos por esta máquina hace tiempo, tal vez tengamos todavía intacta nuestra capacidad de destruir lo que nos destruye. Por más amargas que sean nuestras obras, nuestra presencia en escena manifiesta, por momentos, que el horror aún no nos cubrió completamente. La cortina del teatro no se cerró sobre nosotros, nuestro mundo insiste en ser más ancho que nuestra miseria. Es por ese pequeño brillo que seguimos, a contramano de la barbarie.

* Profesor, investigador teatral y dramaturgo. Doctor por la Escuela de Servicio Social de la Universidad Federal de Rio de Janeiro (UFRJ). Practicante reconocido de teatro del oprimido. Fundador y coordinador de la Escuela de Teatro Popular (conjuntamente con Geo Britto) e integrante del Instituto Augusto Boal.

Notas:

(1) http://www.jb.com.br/index.php?id=/acervo/materia.php&cd_matia=910074&dinamico=1&preview=1, visto em 18/10/18.

(2) Vestibulares son cursos que preparan la prueba de ingreso para cualquier universidad pública brasilera

(3) http://enciclopedia.itaucultural.org.br/evento239993/primeira-feira-paulista-de-opiniao, visto em 18/1018.

 

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Los campesino(a)s de la Marcha Admirable reciben un primer taller de realizacion audiovisual para crear los programas de Terra TV

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Despues de recibir las orientaciones de las campesinas y los campesinos procedentes de toda Venezuela para construir la forma y los contenidos del canal Terra TV, la Escuela Popular y Latinoamericana de Cine, Tv y Teatro les ha dictado un primer taller de realizacion audiovisual. De esta forma se esta iniciando concretamente la red de productores audiovisuales de Terra TV. El taller teorico-practico fue dictado a 23 companero(a)s campesino(a)s por Yarumi Gonzalez, Victor Hugo Rivera, Betzany Guedez y Thierry Deronne, los dias 16 y 17 de agosto 2018. Fotos de Jonas Boussifet.

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“Venezuela Adentro”, un noticiero que cambió el mundo de la información.

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Las miles de horas producidas a través del Noticiero del Cambio “Venezuela Adentro” de Vive TV constituyen hoy un patrimonio histórico único sobre los primeros años de la Revolución Bolivariana.

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Taller con la Comuna “El Esfuerzo” en el estado Portuguesa, Venezuela

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Juan Jose Moreno E formador de nuestra Escuela Popular y Latinoamericana de Cine “Berta Caceres” comparte saberes con lo(a)s hermano(as) de tanta lucha de la Comuna El Esfuerzo, Estado Portuguesa. Pueblo organizado, en lucha y resistencia por hacer de esta patria productiva y estos días de asueto en Formación por una Comunicación Necesaria y Campesina!

Entregada al Estado y a la comunidad estudiantil la investigación “Balance y futuro de la televisión comunitaria venezolana”

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En septiembre 2017, para contribuir con la labor de mantener esta conquista que fueron los medios comunitarios en cuanto ejercicio colectivo y participativo del pueblo comunicador entregamos a la Comisión Nacional de Telecomunicaciones @Conatel los resultados de nuestra investigación “Balance y Futuro de la TV comunitaria Venezolana“. Esta investigación fue financiada por dicha Comisión. También hicimos públicas esas conclusiones durante las Jornadas Nacionales de Investigación de UNEARTE

 

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