Talleres de la Escuela

(Fotos y video:) Estreno del corto final de lo(a)s talleristas de Acarigua

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Este cortometraje fue estrenado el 2 de diciembre como trabajo final de lo(a)s participantes al taller dictado por el Profesor Jesús Reyes de la Escuela Popular y Latinoamericana de Cine, Televisión y Teatro en octubre y noviembre 2017 junto al equipo del Centro Cultural Alí Primera, espacio cultural rescatado por un colectivo de militantes revolucionario(a)s en Acarigua, Estado Portuguesa, Venezuela. ¡Agradecemos a Yasmin Pinto, a Juan José Moreno, a Félix León y a todo(a)s lo(a)s compañero(a)s que han hecho posible esta formación del pueblo para el pueblo!

Fotos del estreno:


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Concluyendo el taller de documental en Acarigua

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Concluye el taller de realización documental de la a cargo del profesor Jesús Reyes quien nos comenta : “Poco a poco haciendo la chamba y encontrando a nuestros iguales. En la union la fuerza como motor para avanzar y ejercer nuestras miradas“. Estrenaremos el corto en Acarigua el 2 de diciembre !! Ahí los esperaremos… Gracias a todo(a)s los compas y a

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“Esta Tierra es nuestra”, el nuevo proyecto documental de Juan Pablo Guzmán (Guatemala)

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Juan Pablo manos a la obra en la editora de la izquierda, taller de Managua, septiembre 2010.

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Tuve la dicha de conocer al compañero guatemalteco Juan Pablo Guzmán en septiembre 2010 en Managua cuando la fundación Luciérnaga me pidió dictar un taller de documentalismo social a un grupo de creadores audiovisuales de Centroamérica. Juan Pablo llegó a Nicaragua como realizador y miembro de los colectivos @red.tzikin y Resistencia de los Pueblos. Hace pocos días me envió desde Guatemala unas fotos de los mapas que acompañan su nuevo proyecto documental “Esta Tierra es nuestra”. Le agradezco por tomar el tiempo de contestar algunas preguntas.

Thierry Deronne, Caracas, 18 de noviembre del 2017

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Juan Pablo en su constante labor de información junto a las comunidades indígenas de Guatemala

TD – Juan Pablo, ¿cómo vives este nuevo rodaje, ¿cuales son los descubrimientos y las dificultades que encuentras en ese camino?

JP – He pasado filmando este caso de Tzalbal desde el año 2011, las diferentes reuniones y movilizaciones, por lo menos unas 15 reuniones y 60 horas de filmación. En este año 2017 las comunidades recibieron la notificación de que la tierra tiene que ser restituida a la tierra Municipal de Nebaj, ya que ambos, alcalde y vecinos son dueños de la tierra que fue robada en 1984. Eso me motivo a empezar la edición. Este documental surge por una necesidad de las comunidades de difundir y reconocer su propia historia.  Se habla de Genocidio (1982), se habla de robo (1984) o botín de guerra durante los 36 años de conflicto armado. Poco se habla ahora de como el estado desplazó y despojo a las comunidades de sus tierras. Ni las comunidades saben identificar o explicar las operaciones de desplazamiento que sufrieron, ya que se encontraban aislados durante meses adentro de la montaña, buscando lugares de refugio. (Véase http://faccionlatina.org/2015/02/24/el-reordenamiento-territorial-no-es-cosa-nueva/)

Acá en Tzalbal, Nebaj se ve muy claramente como fue este robo, un robo que nunca se concretó, únicamente en papel, porque las y los vecinos regresaron a vivir a pesar de la represión. El objetivo del Estado guatemalteco en esos años era destruir las tierras comunales y apropiarse de ellos para realizar minería, hidroeléctricas y acueductos. En la actualidad a esta política le llaman desalojos y es legal. En 1983 el ejército reorganizó a las comunidades como un plan de contrainsurgencia, estableciendo campos de concentración o Aldeas Modelo. Las comunidades recibieron mucho trabajo psicológico y es por ello que hoy en día existe mucha división y peleas, aunque todos sabes que es vivir bajo la bota militar. Cuando la población se encontraba en el refugio se organizaron de tal forma que refundaron su origen, si venían de Tzalbal, fundaron otro Tzalbal y es por ello que durante el proceso de paz en 1996 retornaron a sus comunidades de origen por una coherencia étnico cultural muy fuerte, sin saber que la habían desmembrado su tierra del título municipal. (Véase https://cmiguate.org/poblacion-desarraigada-y-restitucion-de-la-tierra-de-tzalbal/). Ahora las comunidades están movilizadas por la recuperación de sus tierras y en el mes de agosto de 2017 resolvieron a favor ellas para restituirles la tierra.

El hallazgo más grande de este proceso documental es como la población resistió, de cómo durante meses decidieron no dejar su tierra, que al resistir la concentración estaban decidiendo conservar su cultura y su modo de vida frente a la imposición evangélico/militar del ejército. Otro descubrimiento es saber realmente como le robaron la tierra a la población en su ausencia por la vía de las armas, de cómo sus antepasados nativos indígenas ixiles pagaron la tierra al “Estado” de 1902 para estuviese a nombre de la municipalidad y los vecinos de Santa María Nebaj.  En esta misma línea es importante mencionar el móvil o el objetivo del robo de estas tierras, ya que hoy en día existe un interés muy grande en esta región por capturar el agua de los ríos para acueductos o centrales hidroeléctricas, perforar la tierra para sustraer minerales para el modelo extractivo minero y la matriz energética.

TD – ¿Cómo ves el proceso de edición en la construcción de esta historia?

JP – Colocar toda esta historia de 35 años de despojos y abusos es lo que nos reúne hoy frente a la edición. Muchas dificultades encuentro en el proceso de edición a la hora de explicar las operaciones de guerra. Cómo se hace una referencia específica a un pedazo de tierra de 33 caballerias en donde pasaron las patrullas militares y como existieron 3 puntos de refugio entre dos ríos una serranía altamente controlada y bombardeada.  Esa es mi pregunta hoy, cómo cuento esta historia y cómo la enlazo con los acontecimientos actuales en la política electoral, sistema judicial y procesos de diálogo y negociación frustrados. Lo más difícil es como se habla desde la perspectiva de la población que resistió. Ya que existen todos los papeles que hablan de agresión, pero poco existe o poco se habla de todo lo que la población resistió.

Cómo se habla desde la resistencia, de la necesidad de salir del barranco, la necesidad de sembrar para sobrevivir, de necesidad de vivir sin tener precio como diría el Silvio. Cómo se hace entender que el ejército perdió la guerra porque no pudo matar a la gente. Y hoy esa población celebra la vida y no tiene miedo a seguir organizada y a seguir luchando por sus derechos, por su agua, por sus hijos, porque no hay de otra y porque les da la gana. ¿Cómo? Este documental es una mezcla de muchos datos, actores y hechos, puede ser un proceso histórico de resistencia. No tengo muy claro como lo voy a trabajar, solo quisiera que se comprendiera muy bien porque es un gran privilegio ser un contador de historias y así definirla desde el punto de vista comunitario. Puede llegar a ser una tesis en un futuro.

TD – ¿Con que tipo de televisión sueñas, y si hablamos de crear una escuela de documentalismo, cuales serían para tí sus puntos más importante(s)?

JP – El ambiente noticioso o histórico está plagado de mentiras y miedo. Poder definir la verdad y hacerle frente al miedo es un reto de todo proceso comunitario de cine y televisión. En lugares en donde la contrainteligencia juega un papel la información es un privilegio y un arma de dos filos. Hablando de una televisión nacional y una escuela de documental es importante en nuestro contexto porque en la historia reciente muchas comunidades llevan sus procesos de participación ciudadana y actualmente  existen 75 consultas comunitarias que tienen sus motivaciones históricas directas. (Véase: http://resistenciadlp.webcindario.com/consultas.html ). Esta historia y estos procesos vigentes es necesario contarlos, es necesario tener un acompañante documentalista a la par de la organización comunitaria.

En Guatemala hay 335 municipios y en cada uno por la diversidad cultural existen muchas historias y para ello soñar con un reportero/a en cada municipio estaríamos hablando de 335 estaciones de edición. Estaríamos hablando de 22 departamentos que produjeran 22 programas de televisión en diferentes formatos para llenar la programación de un canal. Es un sueño vigente. Para ello una escuela documental necesita tener varios requisitos como el periodista que se forme necesita estar arraigado en su comunidad para poder organizar un grupo, otro aspecto es tener contacto directo con su cultura para poder contar historias, tener varios proyectos audiovisuales o necesidades de documentar urgentes, un buen carácter interpersonal y un criterio amplio.

Se empieza con poco y se sueña con mucho.

TD – Gracias hermano, seguimos en contacto!

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Taller de iluminación dictado por el Profesor Jesús Reyes en Acarigua

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“En el nuevo Centro Cultural Ali Primera de Acarigua pasan muchos jovenes haciendo multiples actividades, ahí se les brinda recursos de todo tipo para obras de danza, de música, graban sus temas y varios de ello(a)s participan en nuestro taller de cine. El sábado 11 de noviembre teníamos una sola fuente de iluminación y nos pusimos a inventar los retratos de toda nuestra gente.”  J.R.

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Avanza el taller de formación del equipo de producción audiovisual en Acarigua

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El 4 de noviembre tuvo lugar otra sesión del taller de la  en Acarigua, gracias al Profesor Jesús Reyes y a lo(a)s compas que acompañan a  …

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Sigue el taller de realización dictado por el Profesor Jesús Reyes a los compañero(a)s de Acarigua

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El día sábado 28 de octubre 2017 se analizó el ejercicio realizado en la sesión anterior (“las tomas Lumière”), se proyectó “Luz Aeterna” (Colombia 2013), se descubrió el periodismo cinematografico de Santiago Alvarez (Cuba) y se leyo un texto de Jorge Sanjines (Bolivia).

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