Formación sociopolítica integral

Invitación al evento “Comuna, Tiempo y Televisión” el 20 de septiembre, 10:30am, UNEARTE – Caracas

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Descarga “Comuna, Tiempo y Televisión” el segundo libro que acabamos de publicar: https://t.co/ihzoPtTfZ3

 

 

 

 

 

 

 

 

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Venezuela: aprender a desaprender

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PRIMER DÍA. “CANTAMOS, PORQUE SOMOS MILITANTES DE LA VIDA

“Por que cantamos? Cantamos porque llueve sobre el surcos, y somos militantes de la vida. Cantamos porque el sol nos reconoce, y porque el campo huele a primavera, y porque en este tallo de aquel fruto, cada pregunta tiene su respuesta.” Luisa, directora de la escuela de Caquetios del movimiento de los Sin Tierra (MST).  de Brasil, en Barquisimeto, lee el poema de Benedetti. Estudiantes y profesores forman un círculo alrededor de la palabra Revolución que escribieron con piedras. Alrededor de las piedras, la bandera del MST. Luisa Araujo dio a luz a una niña, el 17 de diciembre de 2016, el día de la muerte de Simón Bolívar. Se llama Lydda, como la activista y poeta Lydda Franco, nacida en la década de 1960. La Mistica como dicen los brasileños termina con el himno nacional de Venezuela en el fondo con la voz de Chávez, cuando cantó con el pueblo bolivariano 11 Junio ​​2012.

El primer día, los activistas del Movimiento Sin Tierra explican la historia y el funcionamiento de la escuela. Celia Rodrigues, encargada de la formación política en la escuela, regresó de Brasil, donde participó en un curso de formador de formadores. “No creemos en la casualidad sino en la causalidad”, dice Celia. La defensa de la Revolución bolivariana se basa en uno de los principios del MST, la solidaridad, estamos en una tierra liberada por la Revolución. Nuestro objetivo es ser autónomos para la producción de alimentos y la formación”. La tierra de Caquetios perteneció a los terratenientes que la utilizaron para carreras de caballos. Hoy en día, son unidades de producción social del gobierno. En 2010, el espacio fue recuperado por CVAL (Corporación Venezolana de Alimentos). En 2014, Nicolás Maduro firmó un acuerdo con el Movimiento Sin Tierras, y legalizó el título de la tierra. “Caquetios no es una isla, bombas de agua han sido pinchadas, hemos tenido muchos problemas en la producción, no tenemos suficiente agua, se nos hace difícil la cosecha, ya que nos roban nuestra producción.” El mayor avance según Celia fue la incorporación de Venezolanos a la brigada del MST.

Celia Rodrigues, coordinadora de formación del movimiento Sin Tierra en Venezuela

Simon Uzcategui, que coordina la producción, explica que hoy en día, los productores están empezando a fabricar fertilizantes biológicos. “Desarrollamos maïs autóctona guanape y calabaza, usamos el tricoderma para matar el parásito cogollero, producimos 600 litros de insecticidas naturales“. Los campesinos producen ahora una tonelada mensual de fertilizantes orgánicos, reparan los tractores argentinos y bielorrusos y cultivan dos huertos para su propio consumo. Las organizaciones campesinas se están articulando para formar un frente de Consejos Campesinos. Celia trata de organizar reuniones con mujeres para hablar sobre sus derechos sexuales y reproductivos. El MST también ha creado una red de amigos de la escuela para llevar a cabo cursos de producción y recuperación de semillas.

Cultivos agroecologicos en la tierra de Caquetios

El taller de cine que durará cinco días permitirá a los estudiantes a aprender las técnicas del cine popular de EPLACITE, Escuela Popular Latino-americana de cine y teatro de la escuela Internacional fundada por Thierry Deronne en la década de los 1990. Thierry llegó a Venezuela después de un encuentro con venezolanos en la Nicaragua sandinista de los 80. La historia de la escuela está vinculada al proceso de transformación nacional de la revolución bolivariana con la creación de VIVE TV, pero también es la escuela de los movimientos sociales, con la participación del movimiento sin tierra en Brasil. “La producción audiovisual es como el trabajo del campesino, es exactamente lo mismo, en ambos casos se trata de alimentar a una población. En el primer caso, es una alimentación física y en el otro, es una alimentación intelectual, espiritual, pero estas dos producciones toman tiempo. No se hace un buen documental sin el tiempo de la participación, la investigación, la realización, el montaje, el retorno a la comunidad con las imágenes. Este proceso del tiempo, de la paciencia del campesino que sabe escuchar la tierra es la esencia también de una verdadera agricultura capaz de alimentar sanamente a un pueblo.”

El taller de cine se inicia con el análisis de secuencias y con la crítica de la monoforma televisiva, aquella del periodista todopoderoso que produce una radio disfrazada de televisión al impoñer su comentario a una realidad reducida a tomas de apoyo veloces, y al decir al espectador pasivo lo que tiene que pensar. El « noticiero » de Santiago Alvarez propone otro modo de producción de la información: una espiral creciete por particpativa que parte de un problema sufrido po el pueblo para remmotar hacia sus causas, claves y posibles soluciones. Una forma de despertar la mente crítica del televidente-ciudadano coresponsable de la solución y de la transformación.

Jesus Reyes (izq.), docente de la Escuela Popular de Cine

Profesores de Permacultura de la asociación Francia América Latina (FAL) en Burdeos enseñarán la técnica de la permacultura a los venezolanos de las regiones de Barquisimeto, Caracas y Falcón. El primer día, los estudiantes de permacultura reciben lecciones teóricas, que practicarán durante la semana. Habrá tres talleres: la construcción de baños secos, un tanque de agua para filtrar las aguas residuales y un sistema de recolección de agua de lluvia. El taller de cine comenzará con el análisis de secuencias cinematográficas y terminará con la realización de un pequeño film sobre la escuela de Caquetios.

Foto del grupo franco-venezolano, Caquetios 2017

La mística ritma este curso de 5 días de permacultura y cine popular. Formamos cinco grupos, cada grupo lleva un nombre, y será responsable de las diversas tareas colectivas en la escuela de Caquetios, como lavar los platos, los baños, los espacios colectivos, y aportar la merienda a los estudiantes: solidaridad, patria, lucha, revolución, socialismo. Cada mañana, un grupo presentará una mistica durante por 15 minutos: “Es una reunión muy importante. Reafirmamos por qué estamos aquí. Queremos ver al pueblo, la lucha y sus esperanzas, alegría y celebración. La solidaridad internacional, por ejemplo, es este gran charco que han cruzado desde Francia para venir aquí a trabajar con nosotros latinoamericanos”, concluye  Celia.

El primer día del taller de permacultura, una estudiante, Rossana Melendez respondió a la pregunta del profesor de permacultura Franck. ¿Qué es la Permacultura? La cultura permanente es aprender a desaprender. Reaprender la cultura campesina ancestral. “La revolución de hoy no es la revolución verde, es la revolución de la resiliencia. resiliencia significa ser capaz de resistir, lo que ustedes conocen bien “, dice Franck.


SEGUNDO D
IA : “ENCIENDO ESTA VELA PARA REAVIVAR EL FUEGO DEL PATRIOTISMO”

El grupo de solidaridad comienza la mística. Una joven lee el poema de Galeano “un mar de fueguitos”, del “libro de los abrazos”: Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas ». Una vela pasa de mano en mano, y cada uno dice una frase inspirada por la luz. “Enciendo esta vela para revivir el fuego del patriotismo”, dice un venezolano. Es mi turno. La primera frase que viene a mi mente. “Que el sol “wicho” yukpa ilumine el camino de los pueblos en lucha “

Sarah Gourdel participa en el taller de cine

Sarah Gourdel vive en Francia, viene de Brasil para asistir al taller de cine. Trabaja en un jardín pedagógico para acompañar colectivos de habitantes en viviendas ya construidas, y algunas en construcción. La organización de formación implementa prácticas agroecológicas en jardinería natural. Gloria Verges, la presidenta de la asociación FAL vino a dar un curso de bio-fertilizantes y le habló del taller de Caquetios en Venezuela. “Decidí tomar una semana de vacaciones para participar en este taller de cine, al mismo tiempo estar conectada con la comunidad local de Venezuela, conocer a gente nueva, tomar este tiempo para mí, para formarme”

Thierry Deronne, docente de la Escuela Popular de Cine

¿Cómo hacer una película entre diez personas? “Empezamos con la investigación de campo, sin cámara, escuchamos con paciencia, nos dejamos sorprender por la realidad y no nos dejamos invadir por ella”, me explica Thierry en la pausa café. “Este aprendizaje se convierte en un plan de batalla para el documental a realizar. Los tres grupos de 4 personas se mezclarán en una edició paralela final”. Hoy, Sarah ha aprendido la técnica de la edición paralela: “dos situaciones se producen simultáneamente, intercalamos planes, hacemos elipses, no tenemos toda la situación al mismo tiempo“. El año pasado, los hermanos Rodríguez enseñaron otra metodología del documental. Pedían a la gente que caminara por el espacio de Caquetios, y sintiera este espacio directamente, sin necesariamente pasar por la entrevista. A partir de ahí, los estudiantes elaboraron su imagen personal, con un montaje final de orden poético. “Sabemos que hay diferentes maneras de abordar la realidad, que la poesía es tan importante como la sociología, la historia y la filosofía” explica Thierry.

Odilio tiene 20 años, viene de un consejo comunal cerca de la Comuna El Maizal en el estado de Lara. Ángel Prada, representante de la Comuna fue elegido en la Asamblea Constituyente como representante territorial. “Estamos muy orgullosos de su elección, hemos estado luchando por 9 años para la consolidación de la Comuna que ahora estará consagrada en la Constitución. Queremos lograr el autogobierno”. La comuna ha solicitado ayuda para plantar 800 hectáreas de maíz este año. En 2016, se plantaron 1.100 hectáreas y se cosecharon 4.000 toneladas de maíz. “-¿Pero dónde está la harina? El problema de la falta de conciencia del campesino es un problema serio. Hay mucha corrupción entre nosotros. Sin autocrítica, no podemos avanzar. Una de las propuestas de Chávez fue poner fin a la rivalidad entre nosotros. La Comuna El Maizal en el Estado de Portuguesa, está compuesta por 22 consejos comunales, se encuentra frente a la Comuna El Pinal en Lara y sus 4 Consejos Campesinos,  “Los campesinos se niegan a ayudarse unos a otros. ¿Cómo podemos dialogar entre comuneros ? Nuestra comuna está mejor consolidada, podríamos ayudar a la Comuna El Piñal con el problema de la electrificación, el consumo, el agua.”

Odilio Mendez de la Comuna el Maizal, Rosana Melendez y un militante del Frente Francisco de Miranda instalan un sistema para recolectar la lluvia

El problema de la producción de alimentos también está vinculado a la falta de inspección. Cuatro millones de hectáreas han sido entregadas a los campesinos que no producen, pero tienen un único objetivo: obtener recursos del Estado. El Fondo de Desarrollo Agrícola (FONDAS) ha caído en ruinas varias veces, porque muchos créditos han sido desviado por los campesinos. El Estado no puede, por lo tanto, darles nuevos créditos, ni financiar a otros productores. “Estamos acostumbrados a esta cultura capitalista para recibir órdenes, siempre necesitamos la figura de un jefe”, crítica Douglas Quintero, del movimiento Fabricio Ojeda, que pertenece al Consejo Comunal Indio Chejendé. “Hay que presionar al campesino para que lo produzca sin perjudicarlo, porque dependiendo de las estaciones, la productividad cambia”. Cambiar el ineficiente sistema burocrático es esencial. Antes, el Instituto Nacional de Tierras (INTI), se demoraba cinco años para entregar el título de tierra al campesino. Hoy en día, el sistema es automatizado, y dura sólo 15 días. Douglas proviene de una familia pobre, se define a sí mismo como un “alma libre” a quien no le gusta recibir órdenes. Ha trabajado en varias instituciones agrícolas y fundaciones privadas, y ahora es técnico agrícola en Boconó, Estado Trujillo. “Me gusta este trabajo porque siento que ayudo a la gente.”

Douglas Quintero trabaja en el taller de fitodepuración

TERCER DIA. “COLIBRI, ¿NO ESTÁS LOCO? ¡NO ES CON ESTAS GOTAS DE AGUA QUE VAS A APAGAR EL FUEGO! – “LO SÉ, PERO HAGO MI PARTE”.

En el centro de la palabra Revolución, un sombrero Indio Yukpa. Dos compañeros leyeron algunas líneas del libro “Nuestra américa, pasado comunitario, porvenir socialista, “Con Guaicapuro, Paramaconi – los desnudos y heroicos Caracas – hemos de estar y no con las llamas que los quemaron, ni con las cuerdas que los ataron, ni los con los aceros que los degollaron, ni con los perros que los mordieron”. Durante la lectura, una de las mujeres del grupo Patria, distribuye flores y plantas a estudiantes y profesores. Leí un pasaje del libro de Pierre Rahbi “Hacia la sobriedad feliz”, la historia del colibrí, este pequeño pájaro, que trata de extinguir un enorme fuego recogiendo gotas de agua sobre las flores mientras los animales huyen del bosque. El cachicamo le pregunta“Colibrí, ¿no estás loco, no es con estas gotas de agua que extinguirás el fuego? “Y el colibrí contestó:” Lo sé, pero hago mi parte”. “Estas flores que fueron dadas y luego puesta en el suelo para la tierra, ofrendas, oraciones para la tierra, la tierra está sufriendo y tenemos que cuidarla, esto es lo que más me conmovió”, recuerda Sarah. “Es nuestra madre tierra, adoro la naturaleza, el hecho de abordar varias lecturas incluyendo la del Colibri, con cada uno que hace su parte. Esto viene de Europa, es bueno hacer este intercambio.”

Mistica del tercer dia con un sombrero yukpa en el centro, con flores y plantas recojidas en el jardin de Caquetios

Colibríes, Movimiento por la Tierra y el Humanismo, lanzado por Pierre Rabhi alienta la emergencia e encarnación de un nuevo modelo de sociedad basado en la autonomía, la ecología y el humanismo. Su ambición es participar en la construcción de una sociedad basada en la felicidad de ser más que la voluntad de tener. En Europa, los movimientos ambientales han estado hablando de decrecimiento desde un poco mas de una década. Una expresión que puede parecer aberrante para la gente del Sur de nuestra tierra. En Europa, se usa agua potable para la poceta, mientras que en el estado de Falcón, árida tierra en el noroeste de Venezuela, donde vive Rosaura Meléndez, el agua potable llega sólo una vez por semana con camión cisterna privado.

Rossana Mendez es licenciada en gestion ambiental de la Universidad Bolivariana de Falcon

El sistema de recolección de agua de lluvia es muy útil. A pesar de que casi nunca llueve en esta zona, cuando la lluvia cae, puede durar varios días. Su sueño es crear una reserva natural para la vida silvestre. Tenía 15 años cuando empezó a militar en un movimiento revolucionario, en desacuerdo con su familia de derecha. Ahora tiene 26 años, estudió gestión ambiental en la Universidad Bolivariana. La cara de Chávez tatuada en su muslo no es una chaqueta que siempre vuelve sobre el lado bueno, como nos recuerda el cantante francés Jacques Dutronc, en su canción sobre la crítica de la mentalidad capitalista.

“Creo que todos deberíamos tener la misma oportunidad de crecer. El crecimiento es un empobrecimiento moral. Debemos avanzar hacia el ecosocialismo. Creo que el problema del arco minero nos muestra que debe haber un equilibrio entre los diferentes recursos de Venezuela. Pero no debemos cometer los mismos errores que con el petróleo, debemos utilizar estos recursos para desarollar la agricultura o el turismo. Recordemos a los campesinos que dejaron sus tierras para trabajar en las ciudades en el momento del boom petrolero en 1973. Ellos vuelven a trabajar en las minas, pensando en su supuesto “bienestar”. Pero quizás cuando quieran regresar a su tierra, ya no existirán. En este momento tenemos estos recursos minerales, pero no son infinitos”.

Menehould, una joven francesa de 22 años, decidió participar en el taller de baños secos, que ahora el 50% de la cantidad de agua necesaria para los seres humanos. Trabaja en aeronáutica y vive en un pequeño apartamento parisino. Su sueño: construir una casa de madera ecológica sobre ruedas, en la que instalaría este sistema de baño. Comparte la visión de Rosaura sobre el concepto de decrecimiento. “Es un término peyorativo. En la mente de muchas personas, el decrecimiento de los países menos desarrollados, si puedo decirlo, es más bien una oportunidad para desarrollarse en la dirección correcta. En Europa, tenemos una comodidad muy inútil de la vida, y es difícil decirle a la gente que hagan lo contrario. Lo que es crecimiento, es viable sólo si consumimos más y más. Hemos llegado a los límites de nuestro planeta. El 2 de agosto, gastamos todos los recursos naturales del planeta que podríamos hacer en un año”.

Menehould (centro, camisa blanca), Flor (derecha), Goya (izquierda) y un compañero que hace de carpintero fabrican el baño seco

 

Franck David, paisajista y docente de permacultura, de la organizacion http://www.saluterre.com/

Hemos perdido 2.000 millones de hectáreas de tierra en 6.000 años, pero en 60 años hemos perdido 1.000 millones de hectáreas. “El hombre puede degradar el suelo, el agua y la atmósfera, pero no puede eliminar el suelo. Para destruir el agua tendría que hervir a 100 °, lo que nunca sucederá felizmente, por otra parte el suelo se degrada muy fácilmente. Así que la noción de suelo es muy importante en términos de permacultura “, explica Franck. Los estudiantes aprenden la técnica de “fitodepuración”, filtros naturales van limpiar esta agua.

Patricia Leal y David Torres de la Red Nacional de Comuneros están trabajando, con la esperanza de poner en práctica este método en su región semi-árida. Construyen con sus camaradas un primer filtro vertical. El agua cae en este filtro vertical, como una piscina. La llenan con grandes piedras en el fondo. Un desagüe permitirá la evacuación de los gases, ya que se realizará una gran actividad bacteriológica, sin oxígeno. El drenaje evita matar el sistema, que captura toda la contaminación, lo transforma en nitrato, nitrógeno, potasio. Las partículas permanecen unidas a las grandes piedras. Otro tubo transporta el agua a otra piscina poco profunda, de sólo 30 centímetros, horizontal. El paso del agua se hará horizontalmente. “Voy a poner grava, especialmente, las partículas permanecerán en la grava”, explica Gloria Verges, profesora de permacultura. Esta piscina está necesariamente cubierta con agua, voy a instalar plantas, que moverán la grava, y permitirán oxigenar esta agua, al final pongo una tubería, y allí el agua irá en un pequeño estanque con plantas de agua que terminan de limpiar el agua, cuando el agua está allí, está perfecta “.

Rosana espera organizar un viaje a Falcón con el equipo FAL para estudiar las posibilidades de la permacultura: “Vengo de una zona muy arrida, donde hay muy poca agua, prácticamente nula. Cual sería el mejor método para usar esta agua? “Debemos mirar el suelo “, le responde Franck. Es necesario plantar árboles para que no haya una fuerte evaporación, el día con mucho calor, porque el agua se evaporará muy rápidamente. Tienes que plantar árboles porque son las raíces de los árboles que permitirán que el agua sea percollada en los acuíferos subterráneos. Debemos postrarnos ante los árboles. Es en el árbol que debo sacar mi energía. El árbol hace el suelo, interfiere con la contaminación atmosférica, filtra permanentemente el agua. Purificará el aire, será ante todo un extraordinario reservorio de biodiversidad. ”

CUARTO DÍA: EL ORINOCO Y EL MAGDALENA SE ABRAZARAN PARA CANTAR Y SONRIR A LA PAZ.

El grupo Lucha se encarga de la mística de la mañana del jueves, que esta vez no tiene lugar en el aula, sino al aire libre. Un mapa de Venezuela está dibujado en la arena. Estamos invitados a hacer el recorrido, luego tomamos uno de los objetos puestos en el suelo: semillas, flores, cámara, frutas, instrumentos de música, herramientas de trabajo. Y nos situamos en un lugar del mapa del país. Todo el mundo dice una frase como cada día. Tengo una bolsa de semillas en sus manos, la pongo en el suelo: “¡Viva la ley de semillas indígenas venezolanas, prohibición de la directiva 9.70 en Colombia! (La ley prohíbe a los campesinos conservar sus semillas autóctonas obligadas a comprarlas a la multinacional Monsanto.)

En Venezuela, el uso de productos químicos ha devorado el suelo por décadas, el desarrollo de la agroecología es como la gota del colibrí, pero empieza a extinguir suavemente el fuego. Pero primero, se debe luchar contra las mafias de la distribución. En 2015, en la región de Trujillo, el fertilizante químico fue monopolizado por las grandes agro-tiendas. El precio ha aumentado tanto que nació la idea de crear un Consejo Campesino. “Pudimos crear un vínculo directo con AgroPatría, y comprar el fertilizante directamente de Pequiven, con el fin de bajar los precios de manera consecuente”, explica Douglas. Estos productos no pueden ser mantenidos por más de 3 o 4 meses, son muy corrosivos y se deterioran rápidamente. Douglas reconoce que combatir la agricultura convencional no es fácil porque es muy rentable económicamente.

Frente al capitalismo que devora a nuestra madre tierra, la permacultura nos ofrece la oportunidad de dedicar tiempo a observar la naturaleza, a intercambiar, a mutualizar constantemente. El tiempo no es una línea recta para los pueblos originarios, es una espiral, una forma ampliamente utilizada en la naturaleza: “El viento es una espiral, el sonido es una espiral, la voz es una espiral, el universo es una espiral, los caracoles, las corolas, es una forma muy hermosa la espiral, porque partimos de no mucho, y crecemos, hace el efecto mariposa “, dice Franck.

El jueves por la noche, el grupo de la Revolución está encargado de preparar la mística. Nos distribuyen algunos papeles pequeños. La luz se apaga, una voz habla desde la oscuridad, la tristeza, el dolor, la pena. Todo el mundo quema los papeles en el centro del círculo, y la luz se enciende. Los tambores suenan al ritmo de la batucada. Sarah baila en el centro, y nos unimos a su baile. La fiesta comienza. Cantamos juntos una canción de Alí Primera. “Ven, amigo colombiano, vamos juntos a cantar por la segunda independencia, vamos a luchar juntos, El Orinoco y Magdalena se abrazarán entre las canciones de selva, tus niños y mis niños le cantarán y les sonreirán a la paz.

Gloria Verges (derecha) apoyando a los participantes en la construcción del tanque de filtro de fitodepuración

Gloria Verges, presidenta de FAL 33, empezó la militancia politica con los exiliados políticos latinoamericanos en la década de 1970. Crea con su camaradas una asociación “la Peña”, que recibió músicos en el exilio, como Inti-Illimani, Quilapayun, Mercedes Sosa, Daniel Viglietti. Para dar a conocer a los movimientos de liberación de América Latina, participó en la creación de un Comité de Francia América Latina en en Gironda, en 1981. “Entonces empecé a militar en el comité Francia-Cuba. Hice un primer viaje a Cuba en 1980·”. Paralelamente, crea en 1983, un festival de cine latinoamericano. Se va fue a vivir a Cuba 3 años y luego regresó a Francia en 1987. Empieza a militar con los zapatistas a finales de la década de los 80, desarrolla un proyecto con las madres solteras en Bolivia. El período especial comienza en Cuba. Gloria sigue yendo allí con regularidad, también viaja a Colombia para trabajar sobre el problema de los paramilitares, desplazados por la guerra, las ejecuciones extrajudiciales, y se interesó en la agricultura urbana en Cuba “Conocí la fundación Antonio Nuñez Jimenez (www.fanj.cult.cu), un compañero de Fidel Castro, geógrafo y espeleólogo cubano, que mapea Cuba, y que descubrió las cuevas de la mitad de Cuba, ha trabajado en Venezuela en el Orinoco y el Amazonas, que fundó una asociación para la protección del medio ambiente por los jóvenes, la administración de entornos de humedales en particular en Cuba. “

La fundación comenzó a desarrollar capacitación en permacultura, comenzando en 1994 con australianos, que estaban en Cuba en la época especial, y que propusieron formar a los cubanos en permacultura, para poder hacer jardines espontáneos en la ciudad. “Practicando la permacultura, no vamos a vivir como los hombres que vivían en las cuevas, no. Sabemos que uno puede vivir cómodamente, satisfaciendo todas las necesidades fundamentales del hombre, es decir, alimentarse bien, alimentarse para estar en buena salud, tener un techo, estar en buena relación con el otro, tener tiempo para uno mismo, pensar, no hacer nada, soñar, escribir poesía, cantar, ver la luna, y no trabajar durante 40 horas como idiotas, e irse a casa completamente cansado, y pararse frente a la TV como idiota, delante de las pantallas para aturdirte. La permacultura es una forma de concebir el mundo, la relación del hombre con el planeta, es una filosofía de vida en el planeta.”

Gloria descubre Venezuela después de ver una película de Thierry Deronne, “El paso de los Andes”. El director viene a presentar su película. Ella hace su primer viaje a Venezuela en 2011, para conectar la EPLACITE con el festival de cine de Burdeos. “Esto nos permitiría conectar nuestros dos sectores principales, que son el cine y la solidaridad. Tenía un proyecto de agroecología, sabía que el Movimiento de los Sin Tierra estaba en Venezuela. Se creó un proyecto en Camunare con mujeres campesinas en el estado agrícola de Yaracuy. El año pasado hicimos un curso de capacitación en permacultura y cine, y después vinimos aquí, desarrollamos el proyecto Camunare, el proyecto Caquetios, y seguimos con EPLACITE”.

Juan José Moreno (con camisa roja, a la derecha) docente de la EPLACITE durante el taller de cine


Juan José Moreno, Jota, tiene 25 años, estudió en la escuela Eplacite, ahora es profesor de cine, acompaña a los estudiantes de Caquetios para la realización de su película. El taller realizado en Camunare con las mujeres que crearon la televisión comunitaria es una experiencia inolvidable. Querían hacer una película de ficción a partir de una tesis hecha por estudiantes de la Universidad Central en la década de 1970. “Hemos extraído de este libro una lucha que ha marcado la historia de este pueblo. Una mujer violada, separada de sus padres, esclavizada, es testiga del nacimiento de la Revolución bolivariana. En la película contamos el asesinato de su madre en el momento de su nacimiento, luego su secuestro por un peón del terrateniente. Esta mujer ya no está viva, pero las que escribieron el guión la conocieron. En este cortometraje de 12 minutos, vemos a un compañero que lucha por la titularización de la tierra, varios personajes se cruzan. La película no termina con la etapa de la Revolución, sino con una mirada de esperanza. Para nosotros fue muy importante mostrar que la revolución bolivariana es un proceso que nunca nació hace mucho años, y no ha parado. La historia de Camunare Rojo nos llevo a la historia de las raíces de la primera resistencia indoamericana en estas tierras, la lucha de Ezequiel Zamora y el Comandante Chávez”.

5º DÍA. SONRISA, VIDA, TIERRA.

Estamos en un círculo, afuera. Todo el mundo escribe en una hoja de papel tres palabras que resumen su estancia en Caquetios, y la depositará en el círculo. Escrib: “sonrisa, vida, tierra.” Ménéhould canta el canto de lo partisanos. Su voz dulce me emociona. “Amigo, ¿escuchas el vuelo de los cuervos sobre nuestras llanuras? Amigo, ¿escuchas estos gritos sordos de un país que encadenan? ¡Eh! partisanos, obreros y campesinos, es la alarma. Esta tarde el enemigo conocerá el precio de la sangre y de las lágrimas. »

El último día, conozco a Ubiel Viñales, un agricultor ciego que practica la agroecología. Ubiel ha recuperado la tierra de Yaracuy, con su compañero diputado Braulio Álvarez. Tuvo que esconderse durante un año, hace 20 años, porque los terratenientes lo buscaban para asesinarlo. Luchó contra los policías de Eduardo Lapi que perseguían a los campesinos que luchaban. “El Centro Mathilde es una tierra de tradición indígena. Pudimos demostrarlo con la Gaceta Oficial de 1904, cuando Cipriano Castro ordenó el derecho de abandonar estas tierras. Si los derechos indígenas son transferibles, inalienables e inatacables, ¿cómo es posible que Jesús Asquetas, colonizando Cuba, llegó a Venezuela en 1946, para comprar las reservas indias de Fermin Calderon, un hombre rico que tenía su propia moneda. Si usted era el dueño de una reserva indígena, y usted necesitaba dinero, le prestaba dinero, pero ponía la tierra en garantía. Como después de dos años, no podías pagar tu deuda, recuperaba la tierra indígena.

Ubiel hizo un curso en la Universidad Experimental de Portuguesa y Llanos UNELLEZ y luego se formó en la agroecología, con la Misión Saber y Trabajo, que debe “eliminar la división de clases, sin un jefe o trabajador, si nos esforzamos por la verdadera independencia”. Creó un fertilizante orgánico, el curachire viñalero. El origen del nombre es un pájaro de Amazonia. Cuando este pájaro vuela sobre los campos, es la señal de que viene una gran producción. “Nuestros antepasados ​​no utilizan fertilizantes químicos, se cortaba la madera “Rosa”, se quemaba y se usaba como fertilizante. Y así, podían producir todo el año“.

Marta, la esposa de Ubiel, es profesora retirada de la escuela, que ha implementado proyectos con comunidad escolar para formar a los niños al desarrollo ecológico.“Es una semilla que queda aquí. Tenía 30 pequeños, había muchos productores alrededor que usaban productos químicos. Un día, me enfermé, tuve bronquitis fuerte, los niños también. Empezamos a organizar conversaciones con los guarda-bosques. La maestra actual continúa mi trabajo, por eso es tan imporante la educación. El mundo está al revés, como dijo Galeano. ¿Dónde está el agua? En los países del Sur. ” Y Ubiel, añade: “el río Tocuyo desemboca en el mar Caribe, en el estado Falcón ” (explica Ubiel). “Cada vez que crecía iba arrastrando arena y arena. El acumulamiento de arena, en los médanos de coro, a través de la brisa. Cuando Cristóbal colon vino y se consiguió, allí en la orillo del mar caribe a los indios, los Indios ya conocían este rio, porque era navegable. La pareja está encantada por la creación de la Universidad del Ambiente en la Flor de Venezuela en Barquisimeto, construida por Fruto Vivas, el pabellón venezolano en la Feria Mundial de Hannover en 2000. El techo está compuesto por 16 pétalos que se abren y se cierran. A los venezolanos les encantan ver desde allí, la puesta de sol. “Pero la práctica de la agroecología debe hacerse sobre el terreno, no en una aula”, subraya Ubiel.

La educación ambiental marca el camino hacia el ecosocialismo. “Los jóvenes son como esponjas”, dice Odilio. Debemos conservar toda esta información y darla a conocer en nuestras comunidades, y ponerla en práctica. Hoy, en la Comuna el Maizal, sólo hay abuelos. Luchamos por la Comuna, morimos, y entonces, ¿qué están haciendo los jóvenes? El 70% de los votos para los constituyentes son jóvenes. Debemos luchar para no perder valores. ¡Soy joven, rebelde, vive la Comuna! “. David Torres y Patricia Leal no quieren dejar la tierra de sus ancestros. “Queremos como dijo mi papa, si volviera a vivir, quiero nacer en el mismo lugar, como decía nuestro comandante Chavez“.

Es la ultima mística. Luisa tiene su pequeña Lydda en sus brazos. Su dulce voz resuena en el aula. Hay velas en el suelo. Cambia lo superficial, Cambia también lo profundo, Cambia el modo de pensar. Cambia todo en este mundo, Cambia el clima con los años, Cambia el pastor su rebaño, Y así como todo cambia, Cambia el cabello el anciano. Y así como todo cambia, Que yo cambie no es extraño (…) Pero no cambia mi amor. Por más lejos que me encuentre. Ni el recuerdo ni el dolor. De mi pueblo y de mi gente. Lo que cambió ayer. Tendrá que cambiar mañana. Así como cambio yo. En esta tierra lejana. Que yo cambie no es extraño. Cambia, todo cambia.

Los compañeros que trabajan la tierra de Caquetios ven por primera vez su imagen

6º DÍA: “HASTA ENTERRARNOS EN EL MAR”

Voy al cine con Yanilys Torres, madre de David Torres, para ver la proyección de un cortometraje de Jesús, estudiante y ahora profesor de EPLACITE, realizado en el barrio de Catia, al oeste de Caracas. Vemos imágenes que se suceden, el sonido narra la historia y la realidad del barrio. “Me encanta la película de Jesús”, dice una persona mayor. Vi un barrio que no conocía cuando era niño. Thierry le enseñó a construir un discurso más allá de las palabras”

La película “Hasta enterrarnos en el mar” comienza. Marilena Jara la presenta leyendo fragmentos de un diario de rodaje. “Viví un año en un barrio popular”, me dice Thierry Deronne, “los primeros 11 meses, sólo viví allí para hablar con la gente, sobre la lucha contra esta guerra económica y las escaseces que de ella se derivan, y luego sentía el momento en que había un punto de encuentro en relación con las imágenes y testimonios que podían definir el conjunto de esta realidad. Este barrio me apareció poco a poco como un gran barco con muchos pasajeros en un mar violento, que es la guerra económica,  este océano caótico de la globalización cultural, de la desestructuración de la conciencia, de un joven que se pierde en un ua tiera de nadie cultural, este mar violento que explica en parte este título”

La primera imagen de la película, es un terreno baldío. Las mujeres evocan Chávez con nostalgia. “Si hubiéramos aprendido a sembrar, no estaríamos asi hoy”. Ya no es el momento para la ilusión lírica de la Revolución Bolivariana, donde la imaginación se nutre de pasiones creativas. Hoy es el momento de la consolidación del sueño de Bolívar y Chávez. Una maestra regresa a la escuela con su bebé bajo el brazo. Vemos el sol levantarse y escuchamos a los niños decir “buenos días”. No hay medicamentos, pero una madre asmática, es atendida gratuitamente en el consultorio de Barrio Adentro. “También quería escribir esta crónica lo más fielmente posible sobre lo que estaba viviendo, cuando el cine militante a veces proyecta sus deseos sobre realidad, como cuando pinta a la guerrillera sonriendo con un bebé en sus brazos. Mirar la rosa con sus espinas, e intentar traer nuevas ideas para reflexionar colectivamente, mejor, con las lecciones que se aprenden de la experiencia para seguir avanzando, sin idealizar la realidad.”

Denir Sosa, compañero de la Brigada del Movimiento de los Sin Tierra de Brasil en Venezuela

 

Es el final de la película, las luces se encienden, el debate comienza. La emoción es fuerte. Denir Sosa, compañero brasileño, del Movimiento Sin Tierras, toma la palabra. “Es muy importante esta película, porque nos muestra que es posible otra comunicación, la de los barrios, invisible en la televisión comercial. Digo esto, porque las tele-novelas brasileñas son supuestamente las mejores, pero no es cierto, si prestas atención, verás que los negros son siempre empleados, conductores, amas de casa y cuando la vida de los barrios aparece, es una caricatura”.

 

Cuando salimos del cine, discutimos de la película con Yanillys. Le pregunto qué piensa sobre el tema de la colonialidad: “Veo en la colonialidad, el modernismo y el yo-ismo. Debemos dejar de ser siempre dependientes de una moda, e identificarnos en nuestras raíces. Chávez nos dijo que teníamos que aprender a producir. Debemos enseñar a los jóvenes a producir de una manera respetuosa con el medio ambiente, como la producción de alpargatas artesanales”. Yanillys, campesina del estado semi-arido de Lara, me habla de la importancia de la agricultura urbana. “No es porque estamos en la ciudad que no podamos sembrar verduras en nuestro balcón. La película concluye con el movimiento teatral cultural César Rengifo. Fue la imagen final la que más me impactó: la cultura. Un maestro explica a la coordinadora local del Movimiento que hay que enseñar sin espíritu de competencia, para no excluir a nadie. Debemos compartir el conocimiento, aprender a trabajar en una comunidad. Poco a poco, recuperar el amor de la siembra.”

Angèle Savino

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(Fotos:) presentada en Caracas investigacion sobre la TV comunitaria en Venezuela y entregado otro lote de manuales de formacion integral

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En tiempos de refundacion republicana a través de nuestra Constituyente y de reiteradas denuncias de “asedio mediatico” y de “golpismo mediatico”, seguimos con el ciclo de presentaciones en toda Venezuela de nuestra investigacion nacional sobre 35 colectivos de television comunitaria, con las importantes autocriticas y propuestas que emanan de los mismos e.o. para iniciar por fin la democratizacion radical de los medios de comunicacion aun hegemonizados por el sector privado tanto en sus concesiones, audiencias como en sus formas de hacer television (vease un resumen de esta investigacion aca: http://bit.ly/29RqelM).

Fotos: Yrleana Gomez

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Taller de la Escuela Popular de Cine, Television y Teatro en la escuela de movimientos sociales de Caquetios, Venezuela, 05-11 agosto 2017

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En Venezuela, gracias al convenio firmado por Presidente Hugo Chavez con el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (www.mst.org.br), una Brigada de Brasil se ha sumado desde hace 11 años a diversas tareas de formación y de producción agrícola. Ejemplo de ello es la Escuela Caquetíos, en el estado Lara.

Estas caballerizas expropiadas a la burguesia local por el Presidente Chávez son ahora un espacio de formación de los movimientos sociales, para la capacitación agroecológica y el rescate de semillas criollas.

Este cortometraje es el fruto del taller de 5 dias impartido por la Escuela Popular y Latinoamericana de Cine, Television y Teatro del 5 al 11 de agosto 2017 a varios voceros de movimientos sociales.

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Estreno nacional de 3 cortos de la Escuela Popular y Latinoamericana de Cine, Television y Teatro, el Sabado 26 de agosto, 6pm, Centro Cultural Parque Central, Sala Antonieta Colon, Caracas

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Querido(a) Amigo(a), tenemos el placer de invitarte a nuestro acto “Una television popular para los tiempos de revolucion” el sabado 26 de Agosto de 2017 a las 6pm, en el Centro Cultural Parque Central, Sala Antonieta Colon, donde estrenaremos tres cortometrajes producidos en diversos talleres de la Escuela Popular y Latinoamericana de Cine, Television y Teatro : “Caquetios, escuela en construccion“, “Un puente para Pluton” y “El trapo rojo”, construir una ficcion popular en Camunare Rojo“.

Tambien te presentaremos las conclusiones de un año de investigacion sobre las 35 televisoras comunitarias de Venezuela : https://escuelapopularcineytv.wordpress.com/2016/07/17/propuestas-al-cabo-de-un-ano-de-investigacion-sobre-la-televisora-comunitaria-en-venezuela/.

Nos despedimos recordandote que la entrada es totalmente gratuita y que si asi lo deseas, puedes correr la voz en tu red, y extender la invitación a tus queridos allegados, familiares y amigo(a)s.

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Alta participacion popular para el bautizo y la entrega a comunicadore(a)s del manual de formacion integral de la Escuela Popular y Latinoamericana de Cine, TV y Teatro y para el estreno de dos documentales

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Marilena Jara da las palabras de bienvenida al evento realizado el sabado 19 de agosto, Centro Cultural Parque Central, Sala Antonieta Colon.
El manual entregado, herramienta para la formacion integral de formadores de un cine y de una television por y para el pueblo (2017)

 

Entrega del nuevo manual de formacion integral de la Escuela Popular y Latinoamericana de Cine, Television y Teatro “Berta Caceres” a vario(a)s comunicadore(a)s

El Barrio de Magallanes de Catia convocando al evento !
Foto del corto documental de Jesus Reyes “Memorias del cielo” (Venezuela 2017)
fotos del documental “Hasta enterrarnos en el mar” de Thierry Deronne

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¿Cómo decir la Escuela Florestan Fernandes?

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Son las tres de la mañana. Manos apretujadas de estudiantes que han vivido juntos tres meses trazan corazones en los vidrios empañados de una camioneta. El compañero de la unidad de transporte de los Sin Tierra, acostumbrado a vivir las despedidas de quienes ya no quieren separarse, atiende con filosofía su tarea de llevar de regreso al aeropuerto de Sao Paulo a los sucesivos grupos de la X Turma de Teoria Política Latinoamericana “Libertadoras de Nuestra América”, creadora colectiva de un clip cantado todas las mañanas.

Todos los que han tenido el privilegio de vivir una revolución en África o en América Latina saben a qué me refiero: aquí todo se reconecta. En la escuela construida por los Sin Tierra, los bambúes te llevan por senderos de barro húmedo. Su crujir es el compás de la Historia, a veces lenta, que nunca se detiene. Una fotografía agujerea la noche: la frente pensativa de Ernesto “Che” Guevara. Los arboles olvidan las manos solidarias de estrellas de cine, intelectuales, expresidentes y campesinos centenarios que los casaron con la tierra: siguen buscando el sol. La lluvia hace más oscura y más brillante la piel de los ladrillos colocados por los voluntarios del MST.

En la mañana cientos de ojos ven por las puertas entreabiertas de aulas grandes y pequeñas. Estas voces de un curso de materialismo histórico bien podrían ser las de una plenaria del Comité de Salvación Pública en Paris en 1789 o de una asamblea en Burkina Faso en 1984.  Tan intensa la concentración de los estudiantes que estos no se dieron cuenta inmediatamente de la irrupción de unos zombis de serie TV norteamericana soltando la violencia inhibida bajo Lula y Dilma. No fue sino al cabo de dos horas – me cuenta Ana Cha de la coordinación pedagógica –  que la comunidad estudiantil midió lo grave de la intrusión de policías disparando balas, agresión repudiada en pocas horas por el mundo entero y por la rápida llegada a la Escuela de una red espontánea de amigos, militantes, artistas entre los cuales el mismo Ignacio Lula da Silva. Hoy al cabo de la mística el compañero bibliotecario, quien sufre de Parkinson, y a quien los policías rompieron un brazo, intenta levantar el puño enyesado para agradecer el obsequio del “libro azul” de Hugo Chávez por una delegación de jóvenes venezolanos.

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Aquí Marx y Marighella no son maniquíes de cera o pies de página, sino conceptos vivientes de la acción política, la herencia viva que a todos nos toca – dixit el capitán Tomás Sankara. El choque saludable entre puntos de vista, experiencias y saberes profesados hace de “La Florestan” una universidad anterior a la fragmentación capitalista. Estamos en la era de las bibliotecas naciendo en las orillas de los ríos, en la cual los puentes entre saberes de arriba y de abajo no estaban rotos, como lo explica el historiador Carlos Ginzburg.

Me habían invitado unas semanas atrás como integrante de la Escuela Popular y Latinoamericana de Cine, TV y Teatro a dictar un curso en ingles sobre “Comunicación Popular y Resistencia”: los conceptos generales me había escrito Ana Cha, interesarán las prácticas particulares. Nos interesa su experiencia en Venezuela, la relación de la comunicación popular con los procesos organizativos, su manual de producción integral. Y esta mañana, después de varias noches de insomnio para refrescar mi inglés y una escala en Lima, estoy viendo por fin a mis compadres de África, de EEU, de Canadá, de América Latina. Este dialogo total con África, les digo a modo de introducción, lo quiso Chávez desde el principio. Su última carta fue para decir que si no tenemos nada que esperar de Occidente, en cambio sí podemos esperar mucho del tiempo para asumir nuestro destino común.

Los luchadores de Suráfrica inauguran las clases poniéndose de pie: el ritmo de su lento canto termina uniéndonos a todos en un coro de palmas, pies y gargantas. Están muchísimos sindicatos, redes de trabajadores de California o de Minnesota, pacientes militantes de Zambia. Está el compañero de Quebec con quien descubrimos un respeto común por el documentalista Pierre Perrault (La Bête Lumineuse). La compañera de Egipto que con su escaso y apasionado inglés logra atender mis dudas sobre la situación de su país. El compa de EEUU preocupado por la limitación de Telesur confinada a las redes de los convencidos de la izquierda. La trabajadora sindical venida de Palestina que necesita montar un taller para poder formar a creadores de una realidad que las formas políticas conocidas afuera no atienden ya. La compañera transgénero de India quien me habla del documental que preparan sobre su historia de vida. Está la muchacha que estudia filosofía en la Central de Venezuela y me dice que no sabe todavía cómo usar todos estos conocimientos cuando regrese a su patria. O la compañera de l’île Maurice, que sabe todo de la historia moral y económica de Port-Louis y puede con tres palabras dibujar el bosque preciso de los cimarrones. Te escucho y veo Haití, le digo. Desde luego nuestro creole es el que más se parece al creole de Louverture, me contesta. Los hermanos puertorriqueños me muestran su video : La Gente de Abajo Habla: ¿quiénes somos ¨todos¨?, fruto de su reflexión después de años de militantismo de izquierda (1). Vinieron también de Ghana. Marruecos. Nepal. Del País Vasco. Kenia. Senegal. Tanzania. Tunisia. Zambia. Zimbabue…

En los días previos a mi ponencia, la energizante profesora estadunidense Rebecca Tarlau ha desplegado los cimientos de la filosofía marxista. Ha comparado los conceptos económicos de Adam Smith con los de Karl Marx. Ha explicado la guerra de movimientos de Gramsci con el ejemplo de educadores pernambucanos del MST logrando alejar el miedo insuflado por los medios de comunicación, para acercarse a las maestras de la escuelas tradicionales y desde el respeto y la amistad proponer nuevas prácticas educativas no bancarias.

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Curso de Comunicación Popular, ENFF, 9-10 de noviembre 2016

Introduzco mi clase con la proyección del corto “La Tierra es de todos” realizado en agosto 2016 en Venezuela al cabo de un taller común de los Sin Tierra con nuestra Escuela Popular de Cine (2). Sigo con unas preguntas generadoras: “¿Qué cosa es la información?”, “¿Cuáles son las diferencias entre comunicación revolucionaria y dominante?”, “¿Cómo hace el capitalismo para borrar el trabajo?”, recuperando algo de tanta filosofía sobre arte y prensa (Mao, Brecht, Boal, Benjamín, Mattelart…). Todo gira alrededor de una idea central: “solo de una técnica se puede deducir una ideología” (Althusser) o para decirlo con Marcuse “Una obra de arte no es revolucionaria porque su contenido es revolucionario sino porque su forma es revolucionaria”. ¿Qué significa todo esto para nosotros? Sencillo: que un medio de comunicación (o una fábrica, un Estado, una universidad, una comuna, etc…) no es revolucionario porque su discurso lo es, sino porque lo es su modo de producción (vale decir su forma de organizar el trabajo a lo interno, su forma de vincularse con el pueblo, su forma de inventar su programación, etc…).

Lo digo a los compas que fabrican el extraordinario periódico sin propaganda comercial Brasil de Fato (3) con quienes me reúno un par de horas en Sao Paulo: qué cosa más extraña, asumimos que todo trabajo político, toda compresión de la Historia, supone poner las cartas sobre la mesa, abrir y procesar las contradicciones desde el cerebro colectivo, pero a la hora de comunicar volvemos a la forma comercial, vertical de vender un mensaje a un consumidor.

En la clase, desconstruimos la monoforma planetaria del noticiero: un(a) presentador(a) estrella omnipotente, cuya voz off preestablecida off u in moldea como plastilina la realidad reducida a brevísimos planos de apoyo.

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Inventar técnicas para organizarnos, dice Walter Benjamín, es la característica mayor del arte revolucionario (4). Vemos el noticiero de Dziga Vertov que en la URSS de los años veinte ponía la película al revés para remontar el tiempo desde la carne del Mercado Rojo directo hasta el animal pastando (o de la harina al campo de trigo), demostrando al pueblo analfabeta que el precio revolucionario nacía de la supresión del intermediario. Objetivo de una información revolucionaria: reconectar las cosas con su origen, con sus causas.

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Vemos el noticiero humorístico-dialéctico de Santiago Álvarez que tanto ayudó la revolución cubana con su espiral explicativa de cada problema sufrido por el pueblo. “Un cine al servicio de la Revolución exige, sobre todo, mostrar el proceso de los problemas. Es decir, lo contrario de un cine que se dedique fundamentalmente a celebrar los resultados. Mostrar el proceso de un problema es como mostrar el desarrollo propio de la noticia, es como mostrar el desarrollo pluralista de una información.”  (Julio García Espinoza).

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Por esto, contrario a los medios comerciales, la comunicación revolucionaria no resuelve la realidad en la pantalla o en el escenario sino deja cabos sueltos para que el pueblo participe en la obra y se ponga en movimiento. De ahí que es siempre original. Siempre parte de algo nuevo ya que la realidad se mueve en cada momento, genera una forma nueva en cada momento. Además nos interesa sumamente hacer lo que nunca harán los medios dominantes: solo el seguimiento de cada proceso puede traernos lecciones para nutrir la construcción de otras organizaciones. Si la televisión dominante desorganiza a las clases dominadas dividiéndolas, nuestro papel es organizarlas.

Al día siguiente hablo del balance de quince años de televisión comunitaria en Venezuela, salida de la represión y de la clandestinidad gracias a la revolución bolivariana (5). No nacimos para “competir” con los medios privados sino para superarlos cualitativamente y contribuir al parto de una sociedad nueva. La televisión comunitaria venezolana no es el estudio donde se opina delante de un telon representando la comunidad. Es la comunidad que se capacita en cada momento para producir 70 % de la programación. Al equipo de la fundación comunitaria le toca velar por que funcionen en cada momento los sistemas de transmisión y capacitar al pueblo para que sea realmente el protagonista del medio.

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Las 35 televisoras visitadas durante un año por nuestro equipo de investigadores han hecho varias autocríticas: privatización grupal o familiar, falta de coordinación, exceso de celos territoriales, falta de empeño por formar a grupos de producción comunitaria, falta de sentimiento de pertenencia hacia las herramientas entregadas por el Estado. La impronta del latifundio del modo de producción capitalista en la tv, radio o prensa (en Venezuela 85% sigue viendo la televisión comercial) hace que muchos medios nuevos imiten los dominantes, eliminen la formación integral y olviden crear una agenda propia, original. Sin embargo, y si bien muchas televisoras siguen fuera del aire por falta de recursos, estos años han servido para valorar la televisión comunitaria como “casa” nuestra, como espacio de amistad y de colaboración liberado de las normas comerciales, como reencuentro de mundos separados por el capitalismo (ciudad y campo, hombre y mujer, niño y adulto..), como vocera de los movimientos sociales.

Hoy los colectivos proponen resolver lo escueto de su producción basándose en las dinámicas existentes en la comunidad: deporte, música, ficción popular. Para dejar de capacitar a un personal que termina yéndose a trabajar en la empresa privada insisten en la preselección de vocero(a)s orgánicos de los movimientos sociales. Reafirman el papel del Estado como garante de la democratización de las comunicaciones, al solicitar que apoye la presencia permanente de un personal fijo de un promedio de treinta personas, y acompañe con mayor seguimiento técnico. Lo cual ayudaría a evitar la comercialización en que cayeron tantas radios comunitarias, mientras se construya una sostenibilidad vinculada a nuevas formas económicas emergentes, comunales entre otras…

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“El Tigre y el Venado” de Sergio Sibrián (El Salvador 2013)

Terminamos la clase estudiando algunas técnicas: la forma de entrevistar – apoyándonos en fragmentos de Harlan County  (6) de Bárbara Kopple y del “El Tigre y el Venadode Sergio Sibrián (El Salvador), fruto de la labor audiovisual comunitaria de ACISAM y de un taller impartido por nuestra Escuela Popular y Latinoamericana de Cine y Televisión, galardonado recientemente como Mejor Documental Latinoamericano en el Sunscreen Festival, en Florida (7). “La Batalla de Chile” sirve de ejemplo de coherencia entre análisis marxista y metodología de investigación y rodaje documental, mientras Charlie Chaplin (“A dog’s life”) y Humberto Solas (“Lucía”) nos ayudan a subvertir la dramaturgia haciendo ver la diferencia entre necesidad y objetivo del personaje.

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Sinopsis redactadas por los estudiantes de la Turma Faris Odeh, del nombre del niño palestino asesinado por el ejército israeli.

Al día siguiente Joao Pedro Stedile, uno de los coordinadores nacionales del MST, economista marxista y humorista profesional, cautiva al paraninfo contando la película de la Agricultura Versus Capitalismo. El origen de la palabra humano, recuerda, es humus, tierra de la cual venimos antes de volver a abonar a los que vendrán después. Durante el receso le cuento a Joao Pedro que en las primeras fábricas, los trabajadores se rebelaban contra el gran reloj mural, destruyendo a martillazos el aparato de tortura que había desplazado el sol y la campana de la Iglesia feudal y ahora los medía en horas y minutos.

La información como abono

 

¿Humus = Humano? ¿No podrían los periodistas romper los relojes de la información-mercancía? ¿Para hacer la revolución en la información, no deberíamos primero volver a ser “agricultores” en la política? Cuando les pregunte qué cosa era la información, los estudiantes me dijeron “algo que se envía”, “algo que se recibe”, “algo que se fabrica”. Les propuse olvidar esa flecha unidimensional que aún nos enseñan en la universidad. Entendamos mejor la información como una necesidad biológica de nuestras células–nación, que necesita crear sus canales propios de información para orientarse en el caos–mundo de la globalización. Es para sobrevivir, crecer, reproducirse y encontrar aliados, que la célula-nación necesita a juro una información plural, rica, integral – cuando la comercial es demasiado escueta, cada vez más corta, superficial, socialmente inútil o destructora. Si el socialismo tiene un futuro, está por lo tanto en la producción de un denso tejido, diferenciado de medios comunitarios. ¿Por qué no inventar nuestras propias “nuevas tecnologías” sin esperar que la globalización nos las obsequie? ¿Muchos movimientos ya entregaron su comunicación a egresados de la universidad hegemónica? ¡Pues bien, inventemos una universidad de la comunicación social que borre el paradigma de la noticia-mercancía para volver a la información como abono de la conciencia y crecimiento de la célula!

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Lo local – comunidad, comuna, república… – puede ser la medida exacta de este espacio nuevo, que nos permita enlazarnos con lo universal. El tiempo nuevo será el que se haya liberado de la “competencia”: tiempo para formarnos como comunicadores integrales, tiempos de la investigación participativa, de la realización colectiva, de la edición reflexiva, de la devolución a la comunidad de su propio proceso, de la retroalimentación para criticar y avanzar, tiempo para enlazar todos estos espacios locales – por ejemplo bajo la forma de una verdadera televisión pública.

¿No tendría razón la Historia en borrarnos si no fuéramos capaces de hacer otra cosa que repetir cada día que “toda la prensa esta contra nosotros” y que “tenemos que ocupar más las redes?” ¿Cómo no ver que cuando el modo de producir información llegue a la rarefacción final de los monopolios privados, la gran célula, llamémosla república, nación o pueblo, en su instinto de sobrevivir, buscará cualquier “canal” que encuentre para alimentarse? ¿Que esperamos pues para preparar el futuro? ¿Cuantos golpes mediáticas más esperaremos para hacer lo que ya no puede diferirse: redactar una  ley internacional para democratizar la propiedad de los medios de comunicación (8), otorgar la totalidad de las ondas, concesiones, frecuencias y recursos a las organizaciones populares, poner a funcionar las escuelas de la nueva comunicación social y montar una red de Centros Populares de Cultura en todos los rincones del territorio?

La Florestan es nuestra universidad porque genera preguntas necesarias cuando las demás siguen dando respuestas a preguntas que nadie necesita.

Thierry Deronne, Venezuela, noviembre 2016

thierryderonne6@gmail.com

Notas

(1)  Véase http://www.cdpecpr.org/desde-abajo

(2) “La Tierra es de todos”, https://www.youtube.com/watch?v=NtxqSBOqFaI&t=84s . Blog de la Escuela Popular de Cine : www.escuelapopularcineytv.wordpress.com

(3) Brasil de Fato / C P Mídias https://www.brasildefato.com.br/

(4) A modo de ejemplo, los Sin Tierra hicieron su propia síntesis de Brecht y Boal 

(5) Véase la investigación completa aquí: https://escuelapopularcineytv.wordpress.com/2016/07/17/propuestas-al-cabo-de-un-ano-de-investigacion-sobre-la-televisora-comunitaria-en-venezuela/

(6) Harlan County de Barbara Kopple (Oscar al Mejor Documental, EEUU , 1976),  https://www.youtube.com/watch?v=5jtIwoGWdms

(7) El Tigre y el Venado de Sergio Sibrián, https://escuelapopularcineytv.wordpress.com/2013/02/20/fotos-el-tigre-y-el-venado-documental-de-sergio-sibrian-participante-de-la-escuela-popular-de-cine-es-estrenado-en-el-salvador/

(8) Como ya lo sugería Mac Bride en su informe a la UNESCO en 1980, y como los gobiernos progresistas de Argentina, Bolivia o Ecuador lo han intentando hacer a través de leyes, si bien todavía no se ha hecho realidad.

URL de este artículo: https://escuelapopularcineytv.wordpress.com/2016/11/22/como-decir-la-escuela-florestan-fernandes/